Hoy te voy a regalar una fábula, bueno, un amago de fábula ya que el único animal que sale en esta historia es la zorra de Marian. Como toda fábula, pretendo que saques una enseñanza práctica para tu día a día pero mi relato está un pelín tuneado; aquí engañan al cuervo, no a la zorra y voy a dejar que saques tú tus propias conclusiones. Que cada una aprenda lo que crea conveniente y reflexione, no voy a ser yo la que te diga lo que tienes que pensar cuando ni sé qué debo hacer yo con mi vida.
Las discusiones son algo propio del ser humano, suelen ser consecuencia de una mentira, una desilusión o una falta de respeto. Cada cual discute del modo que cree más conveniente; unos optan por mantener la calma, otros prefieren ser más viscerales y dejarse llevar por los gritos, por ejemplo. Este último tipo suele desembocar en pelea y, a veces, hasta hacen que llegues a las manos. Nosotras habíamos optado por la discusión-pelea con gritos para dejarle las cosas claras a Marian. Es curioso; Irene y yo siempre hemos sido más calmadas para estas cosas, esas personas que todos conocemos las cuales pretenden arreglar el mundo con la fuerza de la palabra, acercando posturas (sí, yo también he pensado en el Kamasutra tras leer "posturas", no eres el único enfermo). Pero, esta vez, no opusimos resistencia a nuestros instintos y casi nos la comemos. Por otro lado, Dafne , que es la más espontánea de todas, se quedó a un lado, callada. Como te dije ayer, cuando nos dimos cuenta había desaparecido ¿A dónde se había largado?
Mis amigos y yo éramos conscientes de que Dafne quería mucho a Marian. Dafne era la que más tiempo había pasado con ella de todos; habían estado muchas tardes en casa de Marian con su madre y su prima, era en Dafne en quien más confiaba Marian (o eso se suponía) y mi hermana la había apoyado cuando la dejó el hermano de Rafa (Llevaba unos pocos meses de no-virginidad cuando las cosas les empezaron a ir mal; él la ignoraba. Marian se armó de valor para hablar con el hermano de Rafa y decirle que no fuese tan capullo pero él se le adelantó vía sms, otro valiente más. Sms en el que se despedía diciendo "te quiero, cariño, pero lo nuestro no puede ser" ¿Por qué los hombres te llaman "cariño", "mi amor" o "peque" mientras te dejan? Preguntas sin respuesta... el caso es que a Marian la habían dejado tiradísima y mi hermanita la ayudó. A esas edades, esta clase de cosas unen). Teniendo en cuenta la buena relación que mantenían, intentamos estar más con mi hermana para que no se sintiese sola, uno de sus mayores apoyos se había reído de ella en su cara y supusimos que necesitaría a su gente de toda la vida. Sorprendentemente, mi hermana estaba igual que siempre; su comportamiento seguía siendo el mismo, no había bajón por ninguna parte. Aquello era rarísimo y Dafne comenzaba a desaparecer cuando estábamos en casa o a quedarse en casa si salíamos a dar una vuelta. Algo no cuadraba.
He mencionado varias veces a mi prima, voy a llamarla Maruja, será más cómodo ponerle un nombre y este le va al pelo porque la niña siempre ha sido una cotilla profesional. Fue Maruja la que me contó, sin saberlo, qué estaba pasando. Como cada sábado, Maruja venía a casa de mi abuelo a cenar. Yo la cogí por banda y empezamos a cotillear de todo el mundo, una cosa llevó a la otra y Maruja terminó contándome lo bien que se lo había pasado el sábado anterior con mi hermana y Marian. Yo hice como si no hubiese recibido el bombazo de mi vida y continuamos hablando. En cuanto salí de aquella casa, llamé a Irene y a Emilio contándoles lo sucedido; recogimos a Dafne en mi casa y le preguntamos qué estaba pasando. Aquello acabó como el Rosario de la Aurora; yo llorando diciendo que no entendía cómo mi hermana podía haberme traicionado de esa manera, Irene no entendía por qué nos había ocultado la verdad, Emilio gritaba como un energúmeno y Dafne pedía perdón mientras nos explicaba que la noche cuando discutimos ella se había ido con Marian; prefirió hablar con ella a solas y pedirle explicaciones coherentes sobre sus actos. No sé qué se dijeron, sólo sé que mi hermana la perdonó. Ahora que hago memoria para contarlo aquí, me doy cuenta de que éramos unos putos melodramáticos ¡Qué asco de gente! Total, que tras una tragedia de tal calibre no nos quedó otra que dejar de andar con Dafne. Emilio fue el más radical; le retiró la palabra.
Mi pobre hermanita se pasó algo más de una semana llorando y agachando la cabeza cada vez que se cruzaba con alguno de nosotros. Su único apoyo era Maruja. Recuerdo que una noche estaba yo en la calle con Emilio y se escuchaba música, dicha música provenía del cuarto de mi hermana; había puesto una canción que le encantaba a Emilio y me enviaba a mí como su portavoz para intentar convencer a Emilio de que la perdonase. Emilio hizo oídos sordo. Años más tarde, supe que mientras esa música sonaba, mi hermana lloraba en su cama y Maruja hacía collages en el ordenador con fotos de ambas en los que escribía mensajes del tipo "Dafne y Maruja siempre. Te quiero muchísimo, prima". Angelito, cada uno intenta animar como sabe...
La situación era un percal; mi novio y mi hermana enfrentados. Ante tal jaleo, Irene y yo decidimos darle una oportunidad a Dafne y Marian. Emilio se opuso.
Todo marchaba más o menos con normalidad; Marian era sincera (¡JA! ¡Qué te lo has creído, maja!) y Sexo Anal ya no daba la lata. Irene y yo no terminábamos de confiar en eso de que Marian pasase de Sexo Anal, le habíamos repetido miles de veces que no nos importaba que fuesen amigas y quedasen, que lo único que nos reventaba era la mentira. De vez en cuando, Marian nos contaba anécdotas de Sexo Anal (siempre estaba llamando a Marian y esta le ponía excusas o no le cogía el teléfono); nos relataba cómo la había llamado por teléfono y ella la había dejado hablando sola, por ejemplo. Me acuerdo de una vez en la que Sexo Anal telefoneó a Marian llorando; su novio la quería dejar y ella no sabía qué hacer. Decía algo de tirarse por la ventana de su cuarto, luego recapacitó y consideró más acertado perder la virginidad con él para pode tenerlo bien atado. Se despidió de Marian diciendo "te dejo, que me tengo que pasar la cuchilla". Nunca nos quedó muy claro si se refería a cortarse las venas o depilarse.
Una tarde, fuimos a casa de Rafa (no estaba su hermano, obviamente) y allí nos encontramos con Epi y Blas. Epi y Blas son dos personajes que, creo, sólo saldrán en este post pero se merecen nombre ya que son igual de irritantes y cansinas que los dos muñecajos de Barrio Sésamo. Por otro lado, Epi tiene un buzón por boca (como en la realidad) y Blas es igual de guapa. El caso es que nosotras siempre nos habíamos llevado más o menos bien con Epi y Blas y aquel día, como siempre, nos saludamos con una cordial y calurosa falsedad. A pesar de ser un tanto pesaditas, no nos caían excesivamente mal ni formaban parte de nuestros temas de conversación. Por todo eso, nos quedamos muy extrañadas cuando nos percatamos de que nos hablaban con bastante distancia y al irnos ni si quiera se despidieron. Repasando la tarde, Irene, Dafne y yo, nos dimos cuenta de que Marian había estado un rato largo hablando con ellas y que fue justo después cuando empezaron las miraditas etc. Irene y yo no dejamos lugar a duda pero Dafne quiso preguntarle a Marian. Mientras Marian volvía a negarlo todo, Epi y Blas nos confesaban a mí y a Irene que Marian les había contado que nosotras no dejábamos de nombrarlas y sólo para ponerlas a parir, que éramos unas falsas y que si nos soportaba era por Dafne ¡Din, din, din,din premio para la señorita! Tras un escupitajo en el ojo, por parte de Dafne, se terminó Marian. Irene y yo no le dijimos nada, dimos por acabado todo bastante bien con ese lapo.
Emilio recapacitó, hizo las paces con mi hermanita y nos trajo una sorpresita; Sexo Anal y la verdadera historia de cómo le dieron por culo. Al parecer, Marian siempre le prometía que convencería a Dafne de que nos dejase tiradas y así podría deshacerse de nosotras; a mí me insultaba continuamente y a Irene la envidiaba. Marian se llenaba la boca mintiéndole a todo su entorno, cosa que le pasaría factura; casi no tiene amigas, nosotras la ignoramos y Sexo Anal la utiliza para desestresarse; si la ve por la calle y ha tenido un mal día le grita y la persigue, Marian corre y se esconde en los portales. Debido al desahogo de Sexo Anal, Marian no sale de casa sin su perro 4x4 guardián que es su prima. La prima de Marian nos amenzaba continuamente hasta que le paramos los pies, y es que no se puede ir por la vida con complejo de Rocky Balboa
me encanta tu blog!!!...es muy ingenioso y me ha sacado una sonrisa...pasate por el mio y me dices si te gusta vale?¿...un beso!!!
ResponderEliminarcontandoestrellas-contandoestrellas.blogspot.com