8 jun 2011

Cuestión de timos

Como la gran mujer que soy, siempre dejo con ganas de más pero jamás a medias y, por supuesto, mi blog no iba a ser menos. Ayer, descubriste, entre otras cosas, que hay quien tiene como fantasía revolcarse por un campeiro y que yo había sido adúltera; me temo que hoy me toca aclarar un par de conceptos. Por petición popular, empezaré con Amina y La Chica Invisible; no hubo revolcón para esta feliz y apasionada parejita, no les dio ni tiempo. Amina pasó un agradable mes de sequía con ese tío: quedaron dos veces a solas durante las cuales él no metía ni dejaba meter mano por ninguna parte. Mi amiga era una mujer necesitada y, a las cuatro semanas de noviazgo, encontró a quien le alegrase la vista y algo más. No se lo pensó, se dejó seducir por Loctite Superglue y vivieron un intenso romance de fin de semana. Como muy acertadamente habréis imaginado,  eran dos lapas, no se despegaban ni con agua caliente, es más, Amina no se dignó a separarse de Loctite Superglue ni para cortar con La Chica Invisible: tuvo que ser Mamen la que cogiese el teléfono, bajo los efectos del alcohol, para llamarlo y dejarlo. Le dijo que Amina le estaba poniendo los cuernos porque él no le hacía caso. La chica Invisible se limitó a soltar un "suerte" y colgar. Desde esa llamada hasta la conversación de personas adultas que lograron mantener acerca de aquella "relación" han pasado 5 años, y es que no hace mucho más de un par de semanas de que Amina me contó que habían estado hablando sobre ello; Amina le pidió disculpas y él se las aceptó medio mosqueado todavía por el temita.
No sólo Amina protagonizó una historia de "amor" con alguno de Los 4 Fantásticos, no. La Antorcha Humana estaba locamente enamorado de mi hermana, siempre la tenía en la boca (pero no de la manera que a él le hubiese gustado), Dafne se le resistía y él ya no sabía qué hacer para conquistarla. Una noche, hasta le bailó, metido entre dos barras, una seductora coreografía al ritmo del exitazo veraniego "Devuélveme la vida". Lo único que consiguió fue que todo el pub creyese que pretendía violar dichas barras.
Lo de La Antorcha Humana había sido un fail en toda regla, casi tanto como lo mío con Mr. Fantástico; me fijé en él en cuanto lo vi, la verdad. Yo sé que a él también le pasó lo mismo conmigo. Mr. Fantástico era un chico alto, rubio y de ojos azules que con un par de bromas mal gastadas ya me tenía cogida de la mano. Recuerdo que Los 4 Fantásticos nos acompañaron al lugar de la orquesta, también recuerdo bien que Mr. Fantástico me paró en el medio del camino y yo le hice la cobra de su vida, así como la bizca a mi guapo amigo Brais (Brais, quien por cierto está de cumpleaños, es un niño hormonado del que me tocará hablar dentro de muuuuuucho tiempo) la cobra de su vida y continuamos caminando. Tras algún otro intento de besarme, y tres o cuatro piquitos, Mr. Fantástico decidió emplear su superelasticidad y empezó a liarse con mi oído. Sí, podríamos decir que me saboreó hasta las ideas y sí, es la sensación más asquerosa que este cuerpo ha experimentado jamás ¿Qué por qué me dejé?No lo sé. Tenía unos catorce años recién cumplidos y no sabía decir "no" (decir "no" a los hombres es algo que siempre me ha costado demasiado y me ha metido en muchos jardines, poco a poco lo irás comprobando). Si recapitulas un pelín, caerás en la cuenta de que relacioné una de las veces en las que Emilio y yo habíamos retomado nuestra relación con Mr. Fantástico: bien, el caso fue que, poco después de haberme dejado, Emilio se enteró de que yo había cometido aquella pequeña infidelidad y llegó a donde vivíamos con el cuello lleno de chupones pregonando que le daba igual lo que yo hubiese hecho ya que él iba por el mundo adelante rompiendo corazones (años después me confesó que se los habían hecho mientras dormía y que no se había enterado de quien había sido ¡Un pichabrava este hombre!). A modo de venganza, opté por inventarme que yo estaba saliendo con Mr. Fantástico, a Emilio le dio un ataque de cuernos y me pidió que volviese con él.
Tardamos un año en volver a ver a Los 4 Fantásticos después de la ruptura de La Chica Invisible y Amina. El reencuentro no fue completo: estaban todos menos La Antorcha Humana. En vista de esta baja en el grupo, mi hermana suspiró aliviada. No había terminado de expulsar el aire cuando Mr. fantástico la empotró contra un coche y le entró a lo muy bestia. Dafne lo apartó, le dijo que de qué iba y él se limitó a responderle "¿Has venido con tu hermana? ¿Dónde está?" mientras se iba a buscarme. No me encontró. La última vez que supe algo de Mr. Fantástico fue durante este mismo fin de año: mientras yo estaba a punto de follarme a Búmeran (grandes polvos he echado con este hombre; siempre que me lo quiero tirar vuelve a mí. Te contaré esta historia más adelante) mis amigas, Mamen y Amina, lo vieron junto con La Chica Invisible y me aseguraron que Mr. Fantástico no dejaba de mirar cómo Búmeran me sobaba. Lo siento, amigo, pero ¡no está hecha la miel para la boca del asno!
Esas fiestas no habían sido precisamente un remanso de paz para mi hermana Dafne. No quería entrar en los pubs porque se le empañaban las gafas y, una vez dentro, Mamen le iba dando indicaciones de qué chico estaba bueno o era potable, ya que ella se había quitado las gafas y no veía. Se le acercó un chaval y le preguntó que qué le parecía su amigo, teniendo en cuenta que mi hermana veía nada y menos y que Mamen estaba ocupada con otros... asuntos, Dafne optó por contestar que no le gustaba. "¿Tú qué te crees, muy guapa? ¡Pues tampoco eres para tanto!" fueron las agradables palabras con las que este ser de inteligencia superior al resto de los mortales se despidió de mi hermana. Esa noche habían sucedido demasiadas cosas, así que decidimos salir a tomar el aire y cotillear un poco; la cara de mi hermana fue un poema cuando escuchamos a un tío gritando ¡A lo loco!¡A lo loco! Allí estaba, el cuarto Fantástico. La Antorcha Humana se acercaba a nosotras y no venía solo: yo estaba a punto de conocer a mi nuevo mito sexual.

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